Chacal dorado: desde el Delta del Danubio hasta Espa√Īa

Adrian Ordieres | Fotografía de naturaleza | Fotografiando al chacal dorado

Durante a√Īos, el chacal dorado ha ido propag√°ndose gradualmente por Europa, pero su presencia en Espa√Īa se consideraba inexistente hasta ahora. El tr√°gico atropello de un individuo en √Ālava ha confirmado su llegada al pa√≠s, desatando una serie de interrogantes sobre su adaptabilidad y su impacto en el ecosistema ib√©rico.

 

Cient√≠ficos y conservacionistas se encuentran trabajando arduamente para recopilar informaci√≥n sobre el chacal dorado en Espa√Īa y evaluar su posible influencia en el equilibrio ecol√≥gico. Este primer avistamiento brinda una oportunidad √ļnica para estudiar y comprender mejor la adaptaci√≥n de esta especie en el pa√≠s, as√≠ como las interacciones con otras especies nativas.

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El chacal dorado: características y comportamiento

chacal Adrián Ordieres
Chacal dorado en el delta del Danubio, Rumanía

El chacal dorado (Canis aureus) es un fascinante c√°nido de tama√Īo mediano que ha despertado el inter√©s de los cient√≠ficos y amantes de la fauna en todo el mundo. Con una apariencia similar a la del lobo, pero de menor tama√Īo, el chacal dorado posee una serie de caracter√≠sticas distintivas que lo hacen √ļnico en su especie.

 

Este mamífero presenta un pelaje denso y grueso, generalmente de tonos dorados o marrones, lo que le otorga su nombre característico. Además, su cuerpo es ágil y esbelto, adaptado para la carrera y la caza. Aunque los machos suelen ser ligeramente más grandes que las hembras, en promedio, un chacal dorado adulto puede llegar a medir alrededor de 70 centímetros de altura y alcanzar un peso de hasta 15 kilogramos.

En cuanto a su comportamiento, el chacal dorado es conocido por ser un animal social y adaptable. Por lo general, vive en grupos familiares compuestos por una pareja reproductora y su progenie, pero también se ha observado que forman grupos más grandes en ocasiones. Estos grupos cooperan en la caza y en la protección del territorio, mostrando una jerarquía social bien definida.

 

En cuanto a su alimentaci√≥n, el chacal dorado es considerado un omn√≠voro oportunista. Su dieta var√≠a seg√ļn la disponibilidad de recursos en su entorno, lo que le permite adaptarse a diferentes tipos de alimentos. Desde peque√Īos mam√≠feros, aves y reptiles, hasta frutas, carro√Īa e incluso insectos, el chacal dorado aprovecha una amplia gama de fuentes de alimento para satisfacer sus necesidades nutricionales.

 

Adem√°s de sus caracter√≠sticas f√≠sicas y comportamiento social, el chacal dorado tambi√©n se destaca por su capacidad de adaptaci√≥n a diversos entornos. Aunque suele habitar en √°reas abiertas, como sabanas y zonas semi√°ridas, tambi√©n ha demostrado su habilidad para colonizar h√°bitats m√°s boscosos y monta√Īosos. Esta versatilidad le ha permitido expandirse por diferentes regiones, incluyendo su reciente presencia en Espa√Īa.

Llegada del chacal dorado a la península ibérica

La presencia del chacal dorado en Espa√Īa ha sido un acontecimiento notable que ha despertado el inter√©s de la comunidad cient√≠fica y los amantes de la naturaleza. Originarios de la Pen√≠nsula de los Balcanes, estos c√°nidos carn√≠voros de tama√Īo medio se encuentran ampliamente distribuidos en el sur de Eurasia y el norte de √Āfrica, pero nunca antes se hab√≠an avistado en territorio espa√Īol. Sin embargo, recientemente, la Diputaci√≥n de √Ālava ha confirmado el primer ejemplar registrado en la Pen√≠nsula Ib√©rica.

 

El descubrimiento tuvo lugar el 8 de enero, cuando el cuerpo sin vida de un chacal fue encontrado en la carretera nacional A-1, cerca de la localidad de Salvatierra. Los especialistas de la Diputaci√≥n Foral, al examinar el animal, se percataron de que no se trataba de una especie com√ļn en esa √°rea. Inicialmente, se sospechaba que podr√≠a ser un lobo ib√©rico o un h√≠brido con perro. Sin embargo, debido a los da√Īos en el cr√°neo y la cara del ejemplar, result√≥ dif√≠cil determinar su especie mediante rasgos f√≠sicos. Tras una primera necropsia realizada por el Centro de Recuperaci√≥n de Fauna Silvestre de Martioda, se confirm√≥ que no se trataba de un lobo, pero fue un an√°lisis gen√©tico posterior el que revel√≥ que se trataba de un ejemplar de ¬ęCanis aureus¬Ľ, conocido como chacal dorado.

 

Los restos encontrados en el est√≥mago del animal, como pelos y partes de jabal√≠, confirmaron que no hab√≠a sido criado en cautividad. La presencia del chacal dorado en Espa√Īa ha sorprendido a los investigadores, ya que es una especie muy extendida en los Balcanes pero desconocida en nuestro pa√≠s. Aunque en la d√©cada de los 60 experiment√≥ un declive, la especie se est√° recuperando y ha logrado recolonizar y expandirse por √°reas lim√≠trofes. Los expertos explican que el chacal dorado es una especie con una gran capacidad para adaptarse a entornos dominados por humanos, gracias a su car√°cter carro√Īero y su depredaci√≥n de peque√Īos mam√≠feros, lo que les permite pasar desapercibidos.

 

A pesar del hallazgo en √Ālava, los investigadores no tienen grandes expectativas de encontrar una colonia establecida en la provincia. Consideran que se trata m√°s bien de un descubrimiento fortuito de un chacal que ha llegado m√°s lejos que sus cong√©neres. Por lo tanto, es probable que transcurran varios a√Īos antes de tener noticias nuevamente de esta especie en la Pen√≠nsula Ib√©rica.

 

El avistamiento del chacal dorado en Espa√Īa representa un importante hito en la historia natural del pa√≠s y ofrece una oportunidad √ļnica para comprender mejor la ecolog√≠a y la adaptabilidad de esta especie fascinante. A medida que se contin√ļe investigando y monitoreando su presencia, se podr√° obtener m√°s informaci√≥n sobre su comportamiento, su impacto en los ecosistemas locales y las posibles implicaciones para la biodiversidad ib√©rica.

Especies Invasoras: Un problema para la biodiversidad en Espa√Īa

Adrian Ordieres | Fotografía de naturaleza | Fotografiando al chacal dorado
Mapa de distribuci√≥n del chacal dorado (amarillo) y el lobo (naranja) en Europa en el a√Īo 2015 | (Fuente: Wikipedia)

La llegada, ya sea por negligencia o de manera natural, de especies externas en ecosistemas puede generar serias problem√°ticas que afectan el equilibrio natural de un h√°bitat. Cuando una especie no nativa es introducida en un entorno en el que no ha evolucionado de forma natural, puede desencadenar una serie de consecuencias imprevistas y perjudiciales.

 

Uno de los principales problemas radica en la competencia por recursos. Las especies invasoras suelen competir con las especies nativas por alimento, agua, refugio y espacio. Esto puede llevar a la disminución de las poblaciones autóctonas, incluso hasta su extinción local, alterando así la cadena trófica y la dinámica de la comunidad biológica.

 

Adem√°s de la competencia, las especies invasoras tambi√©n pueden causar impactos negativos en el ecosistema al convertirse en depredadores o par√°sitos de las especies nativas. Al no haber coevolucionado con las especies del nuevo h√°bitat, pueden carecer de depredadores naturales y propagarse de manera descontrolada, ocasionando da√Īos significativos a la biodiversidad local.

 

Un ejemplo preocupante de la llegada de especies externas en Espa√Īa es el caso del vis√≥n americano, que ha causado un grave declive en las poblaciones del vis√≥n europeo, una especie en peligro de extinci√≥n. La introducci√≥n de esta especie invasora ha tenido un impacto devastador en el ecosistema acu√°tico, alterando el equilibrio de las poblaciones de peces y otros animales acu√°ticos.

 

La prevenci√≥n y el control de la propagaci√≥n de especies invasoras es crucial para proteger los ecosistemas y mantener la biodiversidad. Es necesario implementar medidas de gesti√≥n y conservaci√≥n que incluyan la vigilancia, la detecci√≥n temprana y la erradicaci√≥n de estas especies. Asimismo, se requiere una mayor conciencia p√ļblica sobre los riesgos asociados con la introducci√≥n y el comercio de especies no nativas.

Fotografiando al chacal dorado en el Delta del Danubio

En el a√Īo 2020, tuve la oportunidad de vivir durante unos dos meses en el coraz√≥n de las estepas del delta del Danubio, en Ruman√≠a. Durante este tiempo, trabaj√© como fot√≥grafo en Ultima Frontiera, una reserva privada de m√°s de 1.000 hectareas que comprende diferentes ecosistemas, desde grandes humedales hasta bosques centenarios o las espectaculares estepas en las que habita el legendario caballo salvaje de Letea.

 

 

La exploraci√≥n del delta fue una aut√©ntica aventura. Cruzar las interminables estepas en 4×4 en busca del cern√≠calo patirrojo o navegar en lancha por los r√≠os y humedales para encontrar los grandes grupos de pel√≠canos me permiti√≥ adentrarme en la biodiversidad extraordinaria de esta regi√≥n.

 

Pero sin duda, uno de los momentos más impresionantes y que no olvidaré jamás ocurría al atardecer. Cuando el sol empezaba a ponerse, los aullidos de las manadas de chacales dorados resonaban en el delta durante un buen rato. Era un concierto salvaje que parecía comenzar en un punto, y expandirse poco a poco por todo el territorio. Aquel ritual se repetía día tras día con una puntualidad asombrosa, hasta el punto de que cuando se retrasaba un par de minutos ya comenzábamos a echarlo de menos.

 

 

Para llegar a este rinc√≥n m√°gico, tuve que embarcarme en un viaje por tierra, ‚Äúmar‚ÄĚ y aire. Volando desde Madrid hasta Bucarest, y desde la capital rumana hasta la peque√Īa ciudad fluvial de Tulcea, desde donde, emprend√≠ un viaje en barco de varias horas hasta llegar a Periprava, el punto de entrada al delta.

 

Navegar un r√≠o tan emblem√°tico, a orillas entre Ruman√≠a y Ucrania (sin siquiera imaginar lo que suceder√≠a un par de a√Īos m√°s tarde no muy lejos de all√≠) era tan solo el comienzo de un par de meses inolvidables.

Adrian Ordieres | Fotografía de naturaleza | Fotografiando al chacal dorado
Un chacal joven observa a una corneja cenicienta, instantes antes de lanzarse corriendo hacia ella
Adrian Ordieres | Fotografía de naturaleza | Fotografiando al chacal dorado
Mientras tres pel√≠canos reposan en lo que en alg√ļn momento fue una laguna, un chacal los observa manteniendo las distancias
Adrian Ordieres | Fotografía de naturaleza | Fotografiando al chacal dorado
Con las primeras luces, los chacales comienzan a aparecer frente al escondite

Aunque las probabilidades de ver chacales dorados en cada salida por la reserva eran muy altas, para fotografiarlos la mejor opci√≥n era utilizar uno de los hides preparados para ello. Desde estos puestos, y estando preparado antes de que amaneciese, no era extra√Īo encontrarse rodeado por una docena de chacales descansando pl√°cidamente al sol.


Las primeras en llegar, como suele suceder en este tipo de esperas, siempre eran las cornejas (corneja cenicienta en este caso), que se acercaban tímidamente en busca de algo de comida. Más tarde harían acto de presencia los primeros chacales, que no dudan en intentar espantar a las cornejas, lo cual no es tarea fácil. 

 

En ocasiones, alg√ļn pigargo europeo se dejaba ver, manteni√©ndose en su posadero y sin quitar ojo a lo que ocurr√≠a alrededor. La manada de chacales pod√≠a pasar horas en el lugar, a tan solo unos metros, hasta que decid√≠an que era el momento de perderse entre las dunas y matorrales.

Adrian Ordieres | Fotografía de naturaleza | Fotografiando al chacal dorado
Chacal a la carrera

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